
Intenta describir una emoción ... miedo, odio, vergüenza, remordimiento, alegría, lo que sea, siempre van a aparecer comparaciones metafóricas con algún hecho que ocurrió en el pasado de alguien o en el propio, es parte del entendimiento que intentamos darle a algunas cosas que no entendemos, finalmente son solo emociones aisladas y son comparables pero el problema de un análisis emocional aparece cuando las emociones vienen combinadas, aparecen agarraditas de la mano y no sabes qué sentir.
En algún momento debemos sentir esa carga emotiva que conllevan un par de palabras "¿cuánto vales?", así no sean esas dos específicamente pero basta con que tengan ese fondo para hacerte sentir el peso de la venta. Venta que uno mismo empieza y que justo antes de concretar o después en la mayoría de los casos recién viene a nuestra mente, venta en donde el objeto somos nosotros simplemente. Una venta más.
Situación:
Esc.1 Int. día Oficina principal
Vemos a Carlos ingresar en la oficina del Gran Gerente, Carlos hace una reverencia con la cabeza
Carlos: Buenos días señor
EL gerente mira a CArlos, se levanta de la silla y se acerca hacia él, le estrecha la mano
Gran Gerente: Buenos días Carlitos, adelante tome asiento ... desea algo de beber?
Carlos: no gracias señor.
El gerente se levanta y extrae un file color rojo de una gaveta, lo lleva a la mesa y lo abre.
Gran Gerente: Así que carlitos, he estado revisando su expediente y me he topado con algunas sorpresas.
Carlos: Sí?, dígame.
Gran Gerente: hablemos las cosas claras carlitos, su puesto en esta empresa es crucial?
Carlos: Bueno señor, de hecho que todos los puestos en esta empresa son cruciales
Gran Gerente: CArlitos, usted sabe que la empresa en este momento atraviesa una etapa dura.
Carlos asiente presintiendo que lo siguiente es el despido.
Gran Gerente: Carlos, estamos haciendo recorte de presupuesto y nos vemos en la necesidad de recortarle el sueldo.
Carlos: ¿perdón señor?
Gran Gerente: Si carlos, hemos analizado la situación y nos vemos en la obligación de recortarle el sueldo
Carlos:(un poco exaltado) Discúlpeme señor pero eso va en contra de cualquier ...
Gran Gerente: (más exaltado) perdón Carlitos pero solo por casualidad ... ¿Cuánto se ha dreído usted que vale?
CArlos se queda pensando en todo y al final termina firmando el nuevo contrato.
Guión de ficción, pero que tanto de ficción hay en esto?, no es cierto acaso que desde que nos comprometemos con algo o con alguien siempre está de por medio esa transacción de bienes?, ¿cúanto vales?.
La sociedad nos ha transformado en pedazos de carne colgados para que alguien venga y nos compre, pues aunque alguien en vez de carne sucia se sienta como chocolate fino el principio es el mismo, una compra venta de mercancía. Al amanecer te despiertas y al lavarte el rostro piensas que te has vendido, cuando fuiste tu quien empezó la oferta.
Nos hemos abandonado a la necesidad de subsistir, a la necesidad de los bienes, el confort, el lujo, algunos más que otros ... en una sociedad en donde vales por lo que usas, por quienes conoces, por quienes te conocen, por cuánto ganas, por donde trabajas, una sociedad sin límites para destrozarte en pedazos y hacerte creer que es lo más normal del mundo.
Desde tu nacimiento viste a tus padres venderse, a los tíos, a los abuelos, mientras creces, los amigos se venden, los primos, lueog vendrán los sobrinos y los hijos, siempre habrá oferta y el que demande decidirá cuánto vales.
Uno vale según lo que decida una cabeza grande, no lo que uno sienta. finalmente tu precio lo ponen aquellos que cuestan más que tú. ¿Quien lo permite? Tú mismo, yo mismo, todos.